Efraín Segarra, el periodista de corazón

Efraín Segarra, el periodista de corazón
FOTO: Facebook Efraín Segarra





A las 19:15 del domingo 25 de marzo, Efraín Segarra,  conductor de Diario El Comercio, escribió en su cuenta de Facebook: "Buenas tardes rumbo a San Lorenzo, el trabajo nos llama. Un abrazo". 

El mensaje estuvo acompañado de una foto suya en San Lorenzo y la camioneta azul de ese medio de comunicación.

"Segarrita", como le llaman sus amigos y familiares, luce contento en esas imágenes, aunque sus hijos Christian y Patricio confiesan que estuvo preocupado.

Días antes de esa cobertura habían colocado stickers con el logo de ese periódico en la camioneta azul.

Efraín estuvo feliz por  esa noticia. Ese domingo pasó a retirar de sus domicilios al periodista Javier Ortega y luego al fotógrafo Paúl Rivas. Fue lo último que la familia supo de él.

Ese equipo periodístico de El Comercio fue secuestrado desde el lunes 26 marzo por grupos irregulares, vinculados a alias 'Guacho', en la frontera norte.

A su espera están sus hijos Christian y Patricio, a quienes en más de una ocasión se les quiebra la voz. Guardan el dolor inmenso de no saber del conductor, de 60 años. Les preocupa su avanzada edad. Pero también les motiva la fortaleza que saben que tiene su padre.

Abren un cartel con una foto de su papá. Efraín está en cuclillas junto a un pesebre navideño. Sonríe.  Desde el secuestro, sus hijos no paran. Asisten a vigilias todas las noches, se reúnen con la familia de los otros dos secuestrados, buscan apoyo para que sus familiares regresen.

Efraín Segarra nació en El Oro, pero desde los cinco años vivió en Quito. Es amante de los animales. El mayor de sus hijos Patricio cuenta que incluso una vez llegó a tener más de 12 perros en la casa. Ahora cuida a dos gatitos y un perro. Muchos de ellos rescató de la calle.

Enseña fotos de su papá. En la mayoría de las imágenes, Efraín está abrazándolos. Sus hijos son su orgullo. El menor, Christian es periodista, y quienes lo conocen recuerdan que cuando sus hijos llegaron a ser profesionales se sintió orgulloso. Muchos conocieron de los dos, por la pasión que su padre habló siempre de ellos. 

Christian trabaja también en El Comercio. El viernes 23, su padre le llamó. Hablaron sobre un seguro de vida que ese medio de comunicación les entregó a quienes viajaban a la frontera, "en ningún momento pensé que le tema del secuestro nos iba a abordar en las horas siguientes".

Patricio recuerda que el domingo 25 marzo recogió de la casa una maleta para llevar la ropa. "Si estaba nervioso, porque las noticias que se conocían, así lo ameritaban".

Con el pasar de los años se convirtió en un periodista más. Todas las coberturas que realizaba compartía en las redes sociales.
Trabaja 16 años en El Comercio, y por ello en ese tiempo se volvió un periodista ciudadano.Efraín es hincha del Deportivo Quito, "un gusto de familia",  cuenta Christian. Por su trabajo logró fotografiarse con los jugadores y en su dormitorio tiene una colección de camisetas de ese equipo.

Sus hijos vivieron desde niños con el ajetreo de coberturas periodísticas, los turnos de fin de semana, los viajes de imprevisto. Ahora no paran para que regrese a su casa. "Solo pido que les devuelvan la libertad. (...) Te amamos estamos a cada segundo junto a ti", dice Christian.

Patricio no deja de imaginarse el regreso de los tres a casa. Mientras eso llega les pide, "que se hagan compañía, que conversen mucho, que cuenten y recuerden el momento en que nos vamos a encontrar, eso me imagino yo, van a regresar y armaremos una gran fiesta". Los hijos de Efraín respiran hondo, muerden los labios. Baja la cabeza. En sus ojos reflejan el dolor y en su voz el grito de "#NosFaltan3". (I)

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