Los diablos se toman Quito por segunda ocasión

Los diablos de Hojalata presentees en el primer Encuentro Nacional Etnográfico.
Los diablos de Hojalata presentees en el primer Encuentro Nacional Etnográfico.
FOTO: Foto: Archivo Medios Públicos

Unos 250 diablos que forman parte de ocho diabladas del Ecuador llegan a Quito este jueves 30 y viernes 31 de agosto de 2018. Ellos participarán en la segunda edición del Encuentro Nacional Etnográfico organizado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE).

Los Diablos de Hojalata de Riobamba; de Píllaro; los Mojigos de Juján; Aya Huma de Cayambe; Alangasí; los Huma Zapas de Imbabura; los diablos de Cantuña y la diablada de Esmeraldas estarán presentes en un desfile y un conversatorio.

Este jueves 30 de agosto de 2018 se realizaron dos desfiles. El primero partió a las 13:00 desde la Concha Acústica de la Villaflora y llegará hasta la Tribuna del Sur, y el segundo parte a las 20:00 desde el Parque Gabriela Mistral hasta la CCE.

En la Sala Demetrio Aguilera Malta, de la CCE, se realizará un conversatorio a las 17:00. Un representante  de cada una de las  ocho agrupaciones hablará sobre el significado que tiene el diablo en sus fiestas populares.

Tras el desfile nocturno  los diablos  se reunirán en el Jardín de las Esculturas,  en la CCE para celebrar una fiesta de pueblo.

El viernes 31 el desfile comenzará a las 13:00, en el Parque Gabriela Mistral y se dirigirá hasta la CCE.

¿Por qué bailan los diablos?

Cada diablada tiene su propia historia y aparece en una celebración específica. Por ejemplo, los diablos de Hojalata de Riobamba bailan en los tradicionales pases del Niño Jesús que se efectúan en diciembre.

Los diablos de Alangasí aparecen durante la celebración de Semana Santa, en abril, vestidos con máscaras, tridentes y camisetas negras. Ellos representan el mal, los pecados, las fallas que se debe vencer.  

Mientras que los Diablos Huma o cabezas de diablo, que según la tradición aparecieron como un rechazo a la imposición católica, salen en junio para tomarse la plaza durante la Fiesta del Sol o Inti Raymi.

Por su parte, la diablada de Píllaro se realiza durante los primeros días de enero (del 1 al 6). El origen de esta celebración viene desde la época colonial y evoca la rebeldía indígena y mestiza contra la religión católica.