Precaución frente a la actividad eruptiva del volcán Sangay

Desde el viernes 11 de mayo se registró un nuevo pulso eruptivo en este cráter.
Desde el viernes 11 de mayo se registró un nuevo pulso eruptivo en este cráter.
FOTO: IGEPN/imágenes del 11 de mayo de 2019

La activación del volcán Sangay, situado en la provincia de Morona Santiago, corresponde a una nueva fase eruptiva que se presenta cada año y que podría considerarse como normal, según el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional.

La ciudadanía está llamada a tomar precauciones, al igual que los turistas están limitados de acercarse a las faldas del volcán, por decisión del Ministerio de Turismo.

Desde el último viernes 10 de mayo de 2019, el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IGEPN) registró un nuevo pulso eruptivo en el cráter.

Patricio Ramón, técnico del Geofísico, señala que la reciente expulsión de ceniza y lava volcánica es un proceso que se registra cada año.

"Se pueden observar todavía desde el satélite anomalías termales que indican que el volcán continúa en este episodio de actividad aparentemente la actividad explosiva se mantiene", dijo.

Anotó que es posible que también un flujo de lava está descendiendo hacia el lado suroriental del volcán.  La actividad del volcán se caracteriza por presentarse una vez cada año y se prolonga unos tres cuatro meses, termina y luego comienza el siguiente año este tipo de actividad.

El técnico del Instituto Geofísico afirma que la activación del volcán Sangay no ocasionará daños a las comunidades más cercanas. A pesar de ello, el Ministerio de Turismo advirtió a los turistas que habitualmente acuden para ascender la cumbre, no acercarse a las faldas del coloso.

"Las comunidades más cernas del volcán están a distancias considerables, para las comunidades realmente no prevemos que puedan haber problemas con la actividad de este volcán. Sin embargo, hemos advertido a la Dirección de Aviación Civil sobre la presencia de eventuales nubes de erupción con ceniza que podrían afectar al tráfico aéreo", indicó.

El volcán Sangay registró su última erupción desde agosto hasta el 7 de diciembre de 2018; en esa ocasión la expulsión de ceniza llegó hasta la ciudad de Guayaquil, por ello el Instituto Geofísico mantiene un permanente monitoreo del coloso.

"Nosotros tenemos instaurado una estación de monitoreo sísmico y de monitoreo de gases, está funcionando las 24 horas del día", apuntó.

En caso de una erupción más fuerte del volcán Sangay y la caída de ceniza se recomienda a la ciudadanía utilizar mascarilla y gafas de protección. Utilizar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo e informarse a través de fuentes oficiales. (I)

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