En la Casa Somos Cotocollao hay talleres para todos

El taller de ballet es uno de los más solicitados.
El taller de ballet es uno de los más solicitados.
FOTO: Municipio de Quito

Pastelería, ballet, canto, guitarra, maquillaje, electricidad, tejido, yoga, robótica… son algunos de los talleres que se dictan en la Casa Somos Cotocollao, ubicada en las calles Santa Teresa y Belisario Torres, en Quito.

De lunes a sábado acuden más de 5 mil personas a todos los talleres que se dictan en el lugar. La mayoría de las clases cuesta un dólar; otros talleres, $ 1,50. Es un valor simbólico que se cobra para poder pagar a los talleristas.

Julio y agosto han hecho una pausa con los talleres permanentes para abrir los vacacionales en los que cientos de niños pasan un momento agradable aprendiendo nuevas cosas.

En la clase de Pastelería vemos a unos 30 niños que con bolillo en mano están aprendiendo a hacer una masa para una torta fría. Gabriela Doumet es la tallerista. Ella comenta que en la clase se les enseña a hacer cosas sencillas que los niños pueden elaborar en casa sin necesidad de usar el horno o la cocina.

“Hasta ahora han aprendido a hacer espumilla, chocolates y galletas. La idea es que en la casa sigan aprendiendo con ayuda de sus padres”, señala la maestra.

Dice que los vacacionales son muy importantes porque así las mamás, las abuelitas o las personas que cuidan a los niños pueden tener un momento de descanso y además los niños se divierten.  “Así no están solo en la casa metidos en Internet”, dice.

Lista de algunos de los talleres que se dictan en el lugar.

En otra de las aulas está Luis Ayala, quien da clases de canto a niños desde los 7 años hasta adolescentes de 18. “La idea es que con los vacacionales se motiven para que luego ya ingresen a los cursos permanentes que hay aquí en Casa Somos Cotocollao”.

Este profesor dice que todos tienen la capacidad de cantar, que todo depende de la actitud y el empeño que se ponga. Una de las primeras cosas que enseña a los niños es a tener un buen oído musical, porque de ello depende que canten bien.

“Desde un principio uno tiene que aprender a sentir su propio cuerpo, a descubrir sus propias capacidades que eso por lo general es lo que más se ve en los niños. Ellos necesitan que les orienten para que puedan sentir sus capacidades”, señala.

Los vacacionales tienen un costo de $ 15 y una duración de 3 semanas. Hay diferentes talleres y horarios para los pequeños. Para inscribirse en los cursos de agosto se recomienda ir la última semana de julio para alcanzar un cupo. El único requisito es la copia de cédula del representante o del niño. Allí se llena un formulario y listo. Mayor información al número 3570 004.

Pero, este espacio no solo está diseñado para los niños, también hay  jóvenes y adultos que se pueden capacitar en los cursos de belleza, electricidad, modelaje, pastelería o el de inglés.

La duración de las clases depende de la actividad. Pero, en promedio, los talleres duran unos 3 meses. Al final, los participantes que han cumplido al menos con el 70 % de la asistencia reciben un certificado, que puede servir para incluirlo en sus hojas de vida.

La Casa Somos Cotocollao está ubicada en el antiguo Museo de sitio de Cotocollao, aquí todavía hay una pequeña muestra de vasijas que se encontró en el sector y una placa que habla sobre su historia. Es un sitio de reunión que siempre está lleno. / Medios Públicos (I)

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