Todos quieren ‘vivir’ en este cementerio

El Cementerio de "La Magdalena" está ubicado en la esquina de la Gualleturo y Zaruma.
El Cementerio de "La Magdalena" está ubicado en la esquina de la Gualleturo y Zaruma.
FOTO: Fotos: Dayana Vinueza

Llegar a La Magdalena no es tan complicado. Distintas líneas de transporte público llegan a este sector atravesado de punta a punta por la Av. Mariscal Sucre, una de las rutas más transitadas al conectar el norte con el sur de la ciudad.

Caminamos por sus calles en busca de su c ementerio, ubicado en la esquina de la Gualleturo y Zaruma. Hasta aquí todo parece normal, pero ¿qué lo hace diferente de los otros que hay en la ciudad? La primera característica es que su edificación pertenece íntegramente a la comunidad, quienes se han encargado de su cuidado y preocupado de su crecimiento.

Adolfo Chuquimarca, que se desempeña como presidente del Comité del Cementerio La Magdalena, nos comenta que este sitio estaba prácticamente abandonado, incluso se usaba para la crianza de distintos animales domésticos. Posteriormente las autoridades municipales de la época pensaron en la construcción de un parque, para lo cual idearon trasladar los restos de las personas  enterradas allí hacia el barrio de La Mena.  

Dayana Vinueza

Don Adolfo gestó la construcción del cementerio comunitario. 

La muerte del padre de don Adolfo, conocido por ser uno de los principales músicos de la Banda de Pueblo de “La Magdalena”, fue el puntapié inicial para la construcción definitiva de este Cementerio comunitario. Esto fue en el año 1973. “Si mi papá no moría, no existía este lugar”, nos comenta recordando aquelllos años.

Los moradores del lugar pusieron manos a la obra y se sucedieron varias mingas en las que se involucraron todos los vecinos para el levantamiento del cerramiento, apertura de accesos, construcción de nichos y limpieza interna y externa. Todo esto ha permitido que este sitio crezca en extensión y modernice sus instalaciones.

Dayana Vinueza

Ahora incluso tienen un columbiario para guardar las cenizas de los seres queridos. 

Prácticamente se mueren por entrar aquí”, agrega Adolfo entre risas, al tiempo que resalta las bondades y servicios que se prestan y la comodidad de los precios, pues también quieren ayudar a las personas que tienen escasos recursos. 

Los socios pagan un valor simbólico de $ 5 dólares para mantener los nichos de sus seres queridos, en la sala de velación se cobra apenas $ 50 y las cajas no pasan de $ 200.

Como el cementerio ahora se ha convertido en una pequeña empresa, que emplea a 8 personas, era necesario buscar recursos por lo que empezaron a alquilar los nichos para personas particulares. A ellos se les cobra un valor de $ 450 por 4 años. 

Don Adolfo comenta que con esto se ha logrado mantener la belleza del Cementerio, que tiene una pequeña iglesia, árboles y algunas figuras en mármol que adornan el lugar. También hay un salón de eventos, equipado con sillas y una cocina, que los socios pueden usar sin ningún costo. Los de afuera lo pueden alquilar por $ 50.

Hay además un mirador y un columbario, donde se alquila espacio para las cenizas de los fallecidos, este cuesta $ 850 y se paga por una sola vez.

Con todas estas renovaciones el Cementerio ha logrado mantenerse limpio, bonito y en constante crecimiento. El lugar continúa en remodelación, se siguen construyendo alas con nichos más modernos. Además se colocaron patios, estatuas y más adornos para que la estancia aquí sea más agradable.

Las modernas instalaciones son el orgullo de los socios del Cementerio.

Mientras recorremos las instalaciones del Cementerio, nos dice que la gente de “La Magdalena” es emprendedora y dedicada al trabajo y a la música. “Mi papá era músico y mi mamá vendía mote”, esa era la dinámica del barrio que tenían. Eso ayudó para la construcción, pues muchos aportaban con comida o con música para recaudar recursos.

Las mingas del reencuentro son el espacio de distracción y de escape a la rutina diaria que tienen los socios del lugar. Hasta ahora se reúnen para limpiar el lugar pero también para rememorar las épocas donde todo comenzó. / Medios Digitales (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas: