Don Balazo tiene los mejores encebollados de Carapungo

Don Balazo junto a su hija Jacqueline en los Súper Encebollados.
Don Balazo junto a su hija Jacqueline en los Súper Encebollados.
FOTO: Medios Digitales

El encebollado es un caldo de pescado con cebolla y yuca que se prepara en todas partes del Ecuador. Este tiene su ciencia, pues todos los preparados se hacen separados y al momento de servir es cuando ocurre la magia, pues todo se une y cobra un sabor único.

En Carapungo nos encontramos con los “Súper Encebollados”, un negocio familiar que surgió hace 21 años en la vereda de una casa arrendada y que hoy ya cuenta con dos sucursales, y pronto abrirá una tercera.

El primer local se encuentra en las dos arterias del barrio: las avenidas  Luis Vaccari y Galo Plaza, junto al estacionamiento Juan Montalvo; el segundo está más arriba, en la Galo Plaza y pasaje Quilindaña.

El dueño de este exitoso negocio es Adolfo Carvajal, más conocido como Don Balazo por esos potentes pases que hacía cuando jugaba vóley. Su receta ha ido evolucionando con los años pero la sazón sigue siendo la misma, ese sabor especial ha hecho que los habitantes de Carapungo lo prefieran siempre. Incluso gente de otros barrios o de otras provincias lo visitan a diario.

Carvajal llegó desde su natal Bolívar y se asentó en Carapungo porque su hermana tenía una propiedad en la que le dio acogida. Ahora se siente orgulloso del barrio, le gusta el clima pero sobretodo la gente porque dice que es buena y generosa.

El fin de semana vende más de 2.000 platos, desde las 06:00 empiezan a llegar sus clientes ansiosos por un plato de Encebollado. Según Don Balazo su éxito radica en el sabor, una receta que el mismo perfeccionó con el pasar de los años y que no ha podido ser imitada ni siquiera por antiguos empleados que trabajaban con él.

“Han salido de aquí empleadas pero no han podido preparar. La gente me ha dicho que no es igual que el de aquí. Hay que tener fe en Dios, él es el único que nos ayuda a nosotros”, señala el carismático comerciante que llegó a Carapungo desde su natal Bolívar.

A pesar de tener ahora 7 empleados en su negocio, él es quien prepara el caldo desde las 4:30. Los empleados clasifican las 20 fundas de yuca que ya llega pelada y lavada, también la albacora, pero él es quien sabe las plantas que le dan el sabor, lo que se pone en el refrito y como se prepara el caldo.

“Al servir el caldo tiene que probar para ver que el color este igual, el sabor, la espesura. Porque no es que el caldo va a estar muy pálido, tampoco muy rojo, ni muy líquido ni muy espeso, tiene que estar en su punto”, señala.

El mismo come Encebollado todos los días, no se cansa de saborearlo e incluso lo hace recalentadito en la noche, con pancito. “De noche ha sido incluso más rico que en el día”, afirma.

El carisma de Don Balazo ha hecho que todos en el barrio lo conozcan. “Hay gente que viene por primera vez y me dicen usted es el dueño: le felicitó nunca he comido un encebollado tan rico y eso me llena de alegría”, resalta.

Ahora ya no solo vende únicamente Encebollado sino que tiene una amplio menú que incluye bandera, corvina, guatita, ceviches, encocado de albacora, seco de pollo y carne, entre otros platillos, con precios que oscilan entre los $ 2,50 y 6,50. (I)

 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas: