En Chimbacalle la ciencia se palpa y se vive

La idea del Museo es acortar la brecha entre la ciencia y la ciudadanía.
La idea del Museo es acortar la brecha entre la ciencia y la ciudadanía.
FOTO: Archivo / Medios Digitales

El nacimiento de un Museo no necesariamente se ancla a la fecha de su inauguración, sino en el origen de los objetos que ahí se exponen. Este concepto se puede aplicar al Museo Interactivo de Ciencia (MIC) que se encuentra en Chimbacalle (Sincholagua y Av. Maldonado), pues se ubica dentro de la antigua fábrica textil “La Industrial”, misma que funcionó desde inicios de 1930 y cerró sus puertas a finales de la década de los 90.

Paulina Jáuregui, coordinadora del MIC, comenta que este sitio, al que califica como un hito en la representación de la lucha de los trabajadores de Quito por sus derechos, estuvo cerrado por alrededor de 15 años. En 2008 abre sus puertas de nuevo con el principal objetivo de que haya una interacción entre los visitantes y todos los objetos que poseen.

La idea del Museo es despertar la curiosidad del entorno de las personas y acortar la brecha entre la ciencia y la ciudadanía. Para ello cuenta con distintas salas: para los guaguas, la de la mente, la ludión, el museo de sitio, la sala Quito, el parque de ciencia o el bosque nativo y otros espacios que se basan en el diseño de la experiencia, "en donde tocas, te emocionas y sientes con tus sentidos", afirma Jáuregui.

Entre semana los principales visitantes son estudiantes de los distintos centros educativos de la ciudad, el fin de semana llegan las familias que cambian su cotidianidad y deciden dar rienda suelta a sus conocimientos. Ellos exploran acompañados de once mediadores quienes ofrecen un recorrido de aprendizaje.

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Paulina dice que la relación del MIC con los habitantes de Chimbacalle ha sufrido un proceso de cambio de menor a mayor, puesto que en los primeros meses de funcionamiento “no era muy fácil” debido a que las instalaciones eran utilizadas para otros fines recreativos.

En la actualidad, el proceso es más sostenido. El MIC se vincula con la comunidad a través del colectivo “El Corredor de Chimbacalle” con los que se organizan actividades por las fiestas patronales, se lleva adelante recorridos históricos y naturales.

Un punto a destacar es el recorrido de la “Noche de las Antorchas”, que tiene su punto de partida en las instalaciones del MIC y la historia de la fábrica “La Industrial”, luego avanza hasta los silos de los Molinos Royal, va hacia el vagón del arte al interior de la parada de Chimbacalle, ascienden al santuario de la Divina Misericordia y termina en el teatro México.

Paulina nos dice que Chimbacalle es un barrio especial porque su estructura urbana lo diferencia del resto, al ser circular. Destaca la cercanía con los edificios históricos industriales que marcan el pasado y su unión con el presente. Añade que las zonas verdes del barrio, que se encuentran presentes en sus parques, son únicas y difíciles de encontrar en el Centro Histórico.

El MIC esta abierto de martes a domingo, de 09:00 a 17:30. La invitación está realizada, si visita este sitio seguramente retrocederá en el tiempo con juegos que evocan la infancia y que despertarán sus emociones y las ganas de ir más allá de lo que nuestros ojos pueden ver.  (I)

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