Guápulo, el camino que condujo al Amazonas

La Virgen de Guápulo es una de las más famosas de Quito.
La Virgen de Guápulo es una de las más famosas de Quito.
FOTO: Medios Digitales

En una pequeña planicie que separa Quito del valle de Cumbayá, a la vera del camino que siguió la expedición de Francisco de Orellana cuando descubrió el Amazonas, se encuentra el Santuario de Guápulo, que hasta ahora es sitio de peregrinación de los fieles.

Dentro de la iglesia, está la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe que fue tallada por Diego de Robles y policromada por Luís de Rivera. Al principio no hubo sino una ermita. En 1596 el obispo López Solís, muy devoto de la Virgen de Guápulo, le edificó una iglesia.

Medio siglo más tarde, en 1644, se comenzó una compleja construcción que demoró 40 años. El templo tiene una forma de cruz latina de 60 metros de largo por 27 metros de ancho, presidida por una gran cúpula central de más de 30 metros de altura. La fachada conjuga un neoclásico sencillo de esa época, aunque adentro de la iglesia se nota el barroco.

El escultor Juan Bautista Menacho fue el encargado de hacer el pulpito y los retablos, mientras que Miguel de Santiago se encargó de realizar la obra pictórica dentro del templo. En el Museo de la iglesia se encuentran 12 de sus lienzos que conforman la colección “Los Milagros de la Virgen de Guápulo”.

El padre Jesús Mosquera, párroco de Guápulo comentó que entre todos los guapuleños hay ese sentido de alto honor por tener este santuario que es conocido en todo el mundo y es un ícono y un emblema nacional.

Él invito a los turistas a darse una vuelta por el Museo, que está abierto al público de lunes a viernes, de 08:30 a 11:30; y de 14:30 a 17:30. La entrada cuesta apenas 2 dólares para los adultos y 1 dólar para los niños.

A pesar de ello dice que las visitas han bajado notablemente a pesar de la belleza que se expone en el lugar con unas 35 obras de la Escuela Quiteña, entre ellas las de Miguel de Santiago.

Así luce el Museo que está al interior de la iglesia de Guápulo. 

Para Juan Tituaña, presidente del Consejo Pastoral, es un orgullo ser de Guápulo “tenemos una iglesia hermosa y la tranquilidad que tenemos aquí es incomparable. Todos somos unidos, aquí no hay peligro ni nada. Los guapuleños nos conocemos todos y nos damos la mano”, señaló.

Si quiere conocer más de este barrio debe darse una vuelta la primera de semana de septiembre donde se desarrollan las fiestas en honor a la virgen.

El viernes 6 de septiembre será la noche artística y cultural, el sábado 7 será el juego de luces y la fiesta popular, y el domingo 8  el tradicional desfile de naranjas que se realiza desde el mirador de Guápulo hasta la plaza central.

El desfile se hace por la calle Conquistadores, que es la ruta que siguió Francisco de Orellana para descubrir el Amazonas. Es por ello que en la Plaza central de este barrio se encuentra una figura del conquistador español y otra de sus calles principales se llama Camino de Orellana.

 La estatua de Francisco de Orellana se encuentra en la plaza central del barrio.

 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas: