Tres locales le dan sabor al barrio del Astillero

Gary Josa, de Portoviejo, administra con su familia tres locales donde expende chicha y otros alimentos.
Gary Josa, de Portoviejo, administra con su familia tres locales donde expende chicha y otros alimentos.
FOTO: Foto: Alfredo Piedrahíta / et

El restautante de comida típica Los Arbolitos, la chicha resbaladera y el primer local de empanadas Labra que labra, crean parte del sabor del barrio El Astillero ubicado en el centro-sur de la ciudad de Guayaquil.

Chicha resbaladera

La chicha resbaladera es una bebida que surgió cuando en cierta ocasión una dama, a inicios del siglo XX, recibió una visita y solo tenía para ofrecer a sus amigas helado de vainilla y chicha de arroz, por lo que decidió batir ambos alimentos y los sirvió mezclados.

El brebaje refrescante, de sabor dulce y no empalagoso, nace en este emblemático barrio guayaquileño en los primeros lugares situados cerca del río Guayas. Ángel Barba y Petita Tobar, quienes venden el refresco en vaso y botella, están ubicados en sus respectivos locales de las calles Seis de Marzo y Gómez Rendón y Seis de Marzo y Calicuchima.

Labra que labra

Tras la dictadura militar de Augusto Pinochet en Chile, Carlos Labra y María Cecilia Valenzuela decidieron venir a Ecuador en 1975 con la idea de vender empanadas, un producto hasta entonces poco conocido.

En un principio no sabían cómo elaborarlas, pero aprendieron en el barrio del Astillero en Guayaqui, haciéndolas fritas y no hornadas como en su país de origen a causa de la preferencia culinaria de los porteños. Luego de un primer intento frustrado, insistieron en emprender por segunda vez en 1983 gracias al capital necesario de un amigo.

“La gente no sabía ni como se llamaban, nos pedían el producto como tortillas”, comenta Valenzuela.

En el año 2010 Labra que Labra recibió el premio Ekos PYMES, en el sector de industria de alimentos mediana empresa.

Su actual local, ubicado en las calles Chimborazo y Vacas Galindo en el histórico barrio del Astillero, abre a las 6:30 y cierra a las 22:30.

Los Arbolitos

En 1971 Aura Saltos (+) estrenó un caldo de salchicha que provocó una ruidosa fama entre los comensales porteños, quienes comentaban la delicia del plato que se saboreaba en un lugar situado en las calles San Martín y Rumichaca, donde habían tres ceibos que daban sombra, exactamente al frente del actual en el que hay varios ficus.

Antonio Jiménez -hijo de Saltos y desciendente de José Jiménez, jugador de Barcelona que concretó el primer gol en un Clásico del Astillero- expresa que la clave de su negocio no solo es la calidad de la comida sino también el servicio. Junto al caldo de salchicha también destacan el encebollado y la bandera.

Manifiesta que han ido a comer a su restaurante exjugadores y actuales tanto de Barcelona Sporting Club (Carlos Muñoz, Carlos Luis Morales, José Francisco Cevallos, Damián “Kitu” Díaz, Xavier Arreaga, etcétera) como del Club Sport Emelec (Augusto Poroso, Rubén Beninca, Ney Raúl Avilés, Eduardo Smith, etcétera). (I)

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