La surtida “oficina” de la seño Marcela

Marcela Taipe trabaja 23 años afuera del colegio Quito, en Chimbacalle.
Marcela Taipe trabaja 23 años afuera del colegio Quito, en Chimbacalle.
FOTO: Foto: Cristina Carranco

Es mediodía, la sirena aún no suena. Los estudiantes llegan temprano hasta la Institución Educativa Fiscal Quito. Ellos aprovechan para comprar algunas golosinas antes de entrar a clases. 

- ¿Y para qué hace eso?

- Para hacer una nota del barrio.

- Ya... chuta, "Chimbacalle de mi vida".

- Cante un poquito.

- No canto ni "Las Mañanitas".

Marcela Taipe tiene 45 años, de ellos, 23 trabaja afuera del colegio Quito. Su puesto es uno de los siete que existen a la salida de la institución. Junto a sus compañeros atrae la atención de los jóvenes que pasan por la calle.  

Cambia el tono de su voz con facilidad. “¡Venga! ¿Qué le sirvo? Hola chicas (entre susurros)”.

Más que clientes somos amigos, si no me acuerdo del nombre me acuerdo que compra chicles o que le gusta los chocolates”, de pronto deja la entrevista para gritar: ¡Jeremmy! ¿Qué vas a llevar mijo? ¡Joven Christofer! ¿No me irá hacer el gasto?

Para Marcela, su sitio de trabajo es su santuario. “Todos los años nos piden papeles y hacemos eso para tener el permiso”, nos cuenta.

“A veces vienen vendedores que creen que es ponerse ahí y nada más. También nos unimos cuando vemos delincuencia. Hacemos que sea un colegio seguro”, comenta.

Sus vecinos de negocio y ella esperan una respuesta del Municipio. Quieren que se coloque una visera para protegerse del sol y la lluvia. No quieren kioscos porque eso podría facilitar que delincuentes los utilicen como guarida en la noche.

Durante 35 años vivió en Chimbacalle, ahora vive en Chillogallo, un poco más al sur de Quito. Allí compró una casa, pero todo los días regresa al sitio que la vio crecer.

Mi trabajo por lo menos me ayuda a soportar el dolor de haberme ido de mi barrio”, asevera con voz melancólica.

La “seño Marcela” atiende en su surtida “oficina” de lunes a viernes, de 11:00 a 14:00 y de 17:30 a 18:30. Pero cuando las vacaciones llegan para los colegiales ella también aprovecha para tomar un merecido descanso. (I)

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