México: el teatro que nació como cine

En el teatro ahoar se desarrollan eventos culturales y musicales.
En el teatro ahoar se desarrollan eventos culturales y musicales.
FOTO: Foto: Medios Digitales

El origen de su nombre aún es signo de debate. Dicen que lo denominaron México por estar ubicado en la ciudadela México, otros porque la Embajada Mexicana aportó para su construcción y hay quienes afirman también que se debe a la cantidad de películas mexicanas que proyectaba en sus inicios.

Lo cierto es que el Teatro México no empezó como un teatro, sino como cine. En 1941 abrió sus puertas en la calle Tomebamba, del barrio Chimbacalle, al sur de Quito, para difundir películas de todo tipo. 

Era un espacio de esparcimiento para la comunidad del sector, quienes en su mayoría trabajaban como obreros de fábricas textiles, molinos y del ferrocarril inaugurado por Eloy Alfaro, a principios del Siglo XX.

La vida útil del entonces Cine México fue corta. Duró aproximadamente de 10 a 15 años antes de cerrar sus funciones. “Estuvo alrededor de 40 años abandonado”, cuenta el productor del ahora teatro, Fernando Cobos.

En 2008 fue recuperado y operó de nuevo como sala de espectáculos. Actualmente tiene capacidad para 441 personas sentadas. La particularidad es que las butacas de la platea baja son retráctiles. Si se las mueve, el espacio alberga a más de 1.000 asistentes.

(foto sillas)

La película ecuatoriana ‘Ratas, ratones y rateros’ se grabó en las calles de Chimbacalle. Esta fue la razón para que el primer largometraje proyectado en el teatro, tras su rehabilitación, sea la película de Sebastián Cordero. El director aún visita el barrio de vez en cuando, al igual que el protagonista, Carlos Valencia, según cuentan los vecinos.  

Al México vienen personas de varias partes de la ciudad para observar sus shows. Performances, festivales de cine, obras de teatro y conciertos musicales se desarrollan diariamente en este icónico lugar del centro sur de Quito.

Su importancia dentro el barrio también es destacable. Cobos explica que el teatro genera actividad comercial para los vecinos. Los moradores aprovechan las funciones para vender comida, bebida o cuidar los vehículos de los visitantes. 

El teatro ayuda a fomentar la cultura local. Pablo Rodríguez dice que el México les ayuda en los procedimientos burocráticos para obtener permisos y realizar desde hace dos años un proyecto musical en ese lugar.

El rock es un género musical que también tiene su espacio dentro de la sala multiplataforma. El colectivo Al Sur al Cielo, del que Rodríguez forma parte, organiza conciertos bimestrales como parte del proyecto Rock En Vivo en las salas de este lugar aue guarda tanta historia. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas: