El seco de chivo y las fritadas resaltan en San Blas

Las Fritadas de San Blas son muy conocidas por su sabor.
Las Fritadas de San Blas son muy conocidas por su sabor.
FOTO: Fotos: Medios Digitales

Su abuelita empezó el negocio hace 85 años en la misma esquina (Caldas y Gran Colombia). En ese entonces era solo una picantería pequeña pero ahora La Exquisita es uno de los restaurantes más conocidos del barrio quiteño de San Blas.

Martha Camino es la que mantiene el sabor. A ella le encanta la cocina por eso decidió seguir en este negocio. Estudió Hotelería y Turismo para hacerlo crecer y junto a sus 6 hermanos mantienen en pie el sueño de su abuela.

 “Este sector es muy tradicional, hay clientes que vienen a comer desde que funcionaba aquí el mercado Arenas. Hoy tenemos muchos turistas que vienen a este sector porque estamos rodeados por muchos hostales”, explica doña Martha.

La exquisita abre de lunes a domingo, de 8:45 a 15:30. Aquí se venden varios platillos de la cocina ecuatoriana, pero sin dudas destaca el seco de chivo, a un costo de $ 6,50.

“El seco de chivo es el platillo estrella. Está receta que preparo es mejorada de la sazón de mi abuelita. Es mi secreto, me gusta prepararlo. Me encanta el sabor que tiene”, señala doña Martha orgullosa.

A ella le gusta tanto la cocina que junto a su restaurante tiene una cafetería en la que vende varios dulces y platillos tradicionales. A esta la abre en la tarde a partir de las 16:00.

Al pedir recomendaciones a los vecinos todos nos dicen que no debemos faltar a las “Fritadas de San Blas” que desde hace 27 años prepara doña Blanquita. Aquí el servicio es personalizado porque ella misma se encarga de servir.

“Cuando yo no estoy todos empiezan a preguntar por mí, por eso yo nunca falto”, nos cuenta doña Blanquita, quien se enamoró de San Blas y por ello se compró una casa allí, dejando de lado su tranquila vida de campo en el sur de Quito.

“Este barrio me acogió, a todos les gustó el trabajo que yo hice entonces sigo aquí. Me llevo con todos los vecinos, saludo con todos”, afirma.

Su restaurante abre de lunes a domingo, de 10:00 a 19:00. El precio de las fritadas va desde los $3,5 $4 y $ 5, dependiendo con lo que se pida el plato (choclo, papa, maduro).

Pero  aquí no solo se consigue fritada, también hay otros platillos especiales que han sido implementados por el hijo de la dueña, Pablo Molina, quien estudió Gastronomía.

Entre estos platos están las costillas en barbacoa, mote con chicharron, caldo de gallina, el cuy (que se realiza bajo pedido) y el locro de papa, que es muy famoso.

Saqué la receta más adecuada del locro para que sea más ligero. Y es el tercer plato más vendido en el local, el segundo más vendido después de las fritadas son las costillas”, afirmó Molina.

Este menú lo adaptó para las necesidades de los turistas que llegan al barrio y para captar a clientes más jóvenes. “Mucho turista le ha dado valor a esta zona que se ha vuelto muy cosmopolita. Hay gente europea, de Estados Unidos e incluso asiáticos, por la variedad gastronómica que hay”, afirmó./Medios Públicos (I)

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