Teresa Rodríguez, la heredera de “El Obraje” de Zámbiza

Teresa Rodríguez vive feliz en la casa donde funcionaba el Obraje de Zámbiza.
Teresa Rodríguez vive feliz en la casa donde funcionaba el Obraje de Zámbiza.
FOTO: Medios Digitales

Una de las casas más antiguas de Zámbiza, se encuentra en la esquina de las calles Simón Bolívar y Ambato, justo al frente del parque central. Se trata de la propiedad de Teresa Rodríguez, en donde antes funcionaba uno de los obrajes indígenas más cercanos a Quito.

"El Obraje" es una reliquia colonial construída en 1867 y transferida a los herederos  de Mariana Alcázar, viuda del expresidente del Ecuador Gabriel García Moreno. En la casa todavía se conserva la puerta y paredes originales, y al entrar por el pasillo parece que se viajara en el tiempo.

Hace unos 70 años, cuando Teresa empezó a vivir en esta casa todavía funcionaba  la industria de la cabuya, pero ahora el obraje solo permanece en recuerdos y en un rotulo que se ubica fuera de la vivienda.

A pesar de ser un patrimonio histórico de esta parroquia, que cuenta incluso con un oratorio mercedario, con frescos originales en las paredes, el Municipio no ha querido tomar parte en su recuperación, alegando que no pueden intervenir en propiedad privada. Rodríguez tampoco tiene dinero para hacerlo.

Quieren hacerme firmar un comodato que cuando yo muera se quede esto para el municipio. Si yo tuviera otras propiedades lo haría, pero tengo 7 hijos a los que por lo menos puedo dejarles el nombre del obraje a que sigan administrándolo, porque esto ya ha sido 100 años de la Familia Rodríguez”, señaló doña Teresa.

Durante un breve recorrido realizado en el lugar se pudo observar como las goteras están dañando parte de la estructura de uno de los cuartos, en los que todavía se conservan pinturas del siglo pasado en sus paredes.

Doña Teresa nos comenta que junto a su hijo han contratado un maestro que los ayude a solucionar el problema. También quisieran restaurar las pinturas originales del oratorio pero no tienen los recursos para hacerlo.

En el patio de esta casona se encuentra la pileta original.

En esta hacienda se han grabado algunas películas y series, entre ellas el Ángel de Piedra, una de las producciones más exitosas de Ecuador. Además, conserva en sus patios árboles nativos y frutales que le dan un encanto especial a este espacio.

Según su propietaria todavía hay mucha gente que llega al lugar con ansias de realizar algunas producciones allí. “Si han venido bandas de jóvenes que quieren grabar sus videos musicales, pero cuando les digo que paguen 20 dólares la hora desaparecen”, señaló.

Y es que antes doña Teresa no cobraba a todos los directores que usaron su casa como locación, pero considera que ahora ese dinero podría servir para reparar su vivienda, que es patrimonio tangible de Zámbiza.

En las paredes de esta casona, que tiene una hermosa sala abierta con vista al jardín, se conservan los recuerdos de su familia, sus padres, hermanos, su esposo e hijos  aparecen en varios retratos.

Hay uno en especial al que le tiene mucho cariño se trata del retrato de su hermana con la que compartió muchos momentos importantes.Allí doña Teresa posa sonriente para la foto de este reportaje.

En el oratorio se conserva las pintura originales. 

La historia de los obrajes no es tan bonita. Así se llamaba a las fábricas de tejidos de lana, algodón y cabuya, donde se fabricaban alpargatas, costales, mechas, monturas, sombreros y pólvora, entre otras cosas. Allí los indígenas eran obligados a trabajar durante jornadas demasiado extensas y con sueldos ínfimos.

El obraje de Zámbiza ocupaba toda la esquina de la calle, sin embargo al pasar los años el terreno se redujo debido a las herencias, es por ello que doña Teresa se quedó solo con una parte de toda la hacienda, pero al pasar por la puerta se puede sentir que se retrocede en el tiempo pues la casa conserva su forma colonial y también su historia. (I)

 

 

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