La Yumbada de Cotocollao, un ritual que perdura

La Yumbada se celebra todos los años en el mes de junio.
La Yumbada se celebra todos los años en el mes de junio.
FOTO: Foto: Archivo Medios Públicos

La plaza central de Cotocollao sigue siendo un punto de encuentro intercultural. Allí los distintos pueblos siguen intercambiando no solamente productos sino también experiencias y tradiciones.

Es en este espacio donde se desarrolla una importante fiesta ancestral: la Yumbada de Cotocollao, que reúne a yumbos de varios barrios de la parroquia. Desde San Enrique de Velasco, Carretas, Caminos a Libertad, La Planada, Santa Anita, Atucucho, incluso en la Real Audiencia y Tufiño llegan los danzantes a esta fiesta.

Se realiza en la época del Corpus Christi (en junio) y es un ritual que tiene que ver con los ciclos de la luna, además se le da mucha importancia al agua. Por eso, los yumbos mates usan unos cuencos (recipientes de madera) que imitan el sonido del agua.

Por más de 20 años, esta celebración dejó de hacerse de manera pública, pero se mantenía en las casas de los yumbos. Hace poco más de 10 años los yumbos más jóvenes decidieron retomar esta tradición y danzar en el parque de Cotocollao.

Así nos lo cuenta Manuel Gómez, indígena del pueblo Kitu Kara, que habita en el sector de San Enrique de Velasco. Dice que hay unos 36 yumbos que todavía se mantienen activos en esta festividad.

Los personajes de la Yumbada son: el yumbo mate, la yumba, el yumbo llucho, el mono (encargado de alegrar el ambiente y cuidar a los yumbos), y el mamaco (quien lleva la música con el pingullo).

“El yumbo guiador es el que sabe la estructura de la danza y es el que recoge a los demás danzantes desde su casa. Una vez que el danzante sale de su casa deja de pertenecer a esa familia sanguínea para convertirse en la familia de los yumbos”, señala Gómez.

Al consultarle si los yumbos únicamente podían ser personas que tengan esta herencia familiar, nos dijo que no es así, que cualquier persona que quiera unirse a esta celebración está invitada.

“No es una danza en la que haya un ensayo previo, o en la que te digan baila de esta manera o de la otra.  Es una danza que se va dando en el momento, tú vez los movimientos de los otros y te contagias”, resalta.

Sobre su pueblo, Muñoz explica que la sociedad estigmatiza mucho a los indígenas porque piensan que deben andar con un sombrero, con un traje blanco, con poncho y trenza cuando muchas de las veces los indígenas como él lucen como personas comunes.

“Lo importante es practicar los principios de nuestra cultura y no como nos vistamos o nos veamos”, afirma.

El esfuerzo por quitar estos estigmas ha hecho que Muñoz realice muestras fotográficas y otras actividades en las que habla de los Kitu Kara. Este jueves 18 de julio de 2019 habrá un conversatorio en el auditorio de la Administración La Delicia, a las 17:00.

Otra celebración importante para su pueblo es la Quema de Chamiza, un ritual que ayuda a disipar los problemas y a renacer. Este sábado 20 de julio, desde las 18:00 se realizará esta actividad junto a vecinos y moradores de San Enrique de Velasco. / Medios Públicos (I)

 

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