Zámbiza, un pueblo mágico que respira comunidad

Zámbiza, un pueblo mágico que respira comunidad
FOTO: Dayana Vinueza

Fernanda Álvaro es una zambiceña de corazón. Sus padres y abuelos nacieron en esta parroquia, ubicada al noroeste de Quito, y casi toda su familia vive allí. Su esposo y su hija también son nativos del lugar. De hecho, es fácil encontrarse con sus primos y tíos quienes tienen puestos de comida en el sector o también ponen la música en las festividades, pues tocan en varias agrupaciones.

Esta gestora cultural y comunitaria nos cuenta que lo que hace especial a Zámbiza es la comunidad y la familiaridad que todavía existe aquí. “Todos somos vecinos, amigos, compadres, primos. Eso hace que sea seguro, que sea confiable, que la gente te reconozca. Es un pueblo mágico en el que te das cuenta que hay un aire de comunidad” afirmó Álvaro.

Zámbiza es la primera parroquia del Distrito Metropolitano de Quito con 158 años de fundación civil (435 años de fundación religiosa). También conocida por ser el lugar de nacimiento de los integrantes del grupo folclórico Jayac, uno de los más famosos del Ecuador.

Dayana Vinueza

Las tradiciones indígenas de la parroquia aún se conservan. Según Álvaro estas se hacen presentes principalmente durante las festividades, cuando los pobladores se disfrazan de algunos personajes típicos, realizan pamba mesas, o rituales. “Cuando encienden un fuego o el mismo sonido del pingullo con el que la gente vibra, nos da cuenta de que en la memoria guardan eso”, dice.

A la gente que no conoce esta parroquia le dice que deberían aprovechar las festividades para hacerlo. “En febrero son unas fiestas más sociales, con desfiles, comparsas y artistas, en septiembre y mayo son festividades ligadas a la espiritualidad en honor al patrono San Miguel Arcángel. En estas fiestas se puede encontrar más cosas de la ritualidad”, explicó.

Pero si no puede ir durante las fiestas también puede hacerlo cualquier día del año. “La comunidad los va a recibir de mil amores y esta cerquita de la ciudad. Siempre van a encontrar un pueblo amable, además aquí se respira otro aire de tranquilidad”, señaló esta nativa.

Ella junto a otros grupos culturales y emprendimientos del lugar están levantando un proyecto llamado “Tzampisa”, que significa “venimos del agua” y con el que buscan resignificar el nombre de esta parroquia.

Dayana Vinueza

“Nos han dicho que el pi tiene que ver mucho con el agua. Yo tuve la oportunidad de ser yumba de la comunidad y estos personajes tienen una relación sagrada con el agua, y queremos decirle al resto que venimos del agua y que hay que cuidarla”, aseguró.

Zámbiza tiene muchas significaciones como “punta de hoja carrasco o cazamos en la arena”, esto se debe a que vienen de nombres muy antiguos a los que muchas veces no se les encuentra un significado único. Por eso considera que es importante resignificar los nombres “desde lo que somos y lo que nos sirve”. Medios Públicos (I)

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